Autonomía Económica de las Mujeres: un paso firme hacia la igualdad real en la Ciudad de México
El 7 de noviembre de 2025, el Museo de la Ciudad de México fue sede de la presentación del Programa de Autonomía Económica de las Mujeres, una iniciativa del Gobierno capitalino que busca ofrecer a miles de mujeres las herramientas necesarias para fortalecer su independencia financiera y generar redes de apoyo.
Encabezado por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, el evento reunió a mujeres líderes del sector público, empresarial y social, entre ellas Dafne Cuevas Ortiz, Secretaria de las Mujeres; María Elena Esparza Guevara, Coordinadora General del Programa; e Isabel Ortiz Rojas, Presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa (AMMJE) CDMX, entre otras.
Este programa nace con la convicción de acompañar a las mujeres desde la acción, generando ingresos propios, redes de apoyo y condiciones reales para una vida libre y digna.
Durante su intervención, la doctora María Elena Esparza Guevara, Coordinadora General del Programa de Autonomía Económica de las Mujeres, presentó los tres componentes que estructuran el programa:
1. Capital Semilla. Es el primer eje del programa, un apoyo económico único y no reembolsable de $25,000 pesos diseñado para impulsar la independencia financiera de mujeres que enfrentan barreras estructurales para generar ingresos propios.
Este apoyo se divide en dos grupos prioritarios:
– Siempre Vivas y Emprendedoras: mujeres que dependen económicamente de su agresor y no han logrado romper el ciclo de violencia. El programa ofrece una alternativa real para generar sus propios ingresos y reconstruir un proyecto de vida libre y autónomo.
– Mujeres en primeros pasos de negocio: aquellas que cuentan con una idea viable y comprobable, pero que no han recibido aún un voto de confianza por parte del sistema financiero.
El capital semilla les permite dar ese primer paso hacia el emprendimiento formal, eliminando obstáculos como la falta de historial crediticio, avales o comprobantes de ingresos.
2. Microcréditos: Cosecha de Negocios. Es hacer crecer lo que ya germinó con elnapoyo de una línea de microcréditos que van desde $10,000 hasta $100,000 pesos, dirigida a mujeres que ya cuentan con una nano, micro o pequeña empresa y desean fortalecerla o hacerla crecer.
Estos créditos, otorgados también en colaboración con FONDEO, tienen tasas anuales preferenciales que oscilan entre 0% y 3%, lo que los convierte en una opción accesible frente a las condiciones tradicionales del mercado financiero.
3. Empleos con Empresas Sororas. Se impulsa la alianza entre el Gobierno de la Ciudad de México y empresas comprometidas con la igualdad, que se suman al programa para abrir plazas laborales formales para mujeres en situación de vulnerabilidad.
Las Empresas Sororas se integran a una red que fomenta la contratación con enfoque de género, en sinergia con el Sistema Público de Cuidados —una política reconocida internacionalmente por su innovación social— y con el acompañamiento de las secretarías de Trabajo, Desarrollo Económico y Cultura.
Voces del liderazgo femenino
Desde el sector empresarial, Isabel Ortiz Rojas, Presidenta de la AMMJE CDMX, reconoció el valor de esta política pública y reafirmó el compromiso de su organización para amplificar su alcance.

«Creemos firmemente que cada acción que impulsa la autonomía económica de una mujer se traduce a mediano plazo en un beneficio tangible y duradero para la sociedad en general.” — Isabel Ortiz Rojas, Presidenta de la AMMJE CDMX
Con su intervención, la representante del sector empresarial recordó que la corresponsabilidad entre gobierno, empresas y sociedad civil es esencial para que los proyectos de empoderamiento económico sean sostenibles a largo plazo.
El evento concluyó con el mensaje de Clara Brugada, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien reafirmó el compromiso de su administración con la construcción de una capital que garantice la igualdad y la libertad de las mujeres en todos los ámbitos.
Fue contundente al subrayar que la autonomía económica es una condición indispensable para la libertad y la justicia social. Destacó que el programa representa un paso más en la consolidación de una ciudad donde las mujeres no solo sean sujetas de derechos, sino también agentes de cambio, creadoras de riqueza y constructoras de bienestar colectivo.
Con este llamado, Brugada concluyó reafirmando la esencia del programa que hoy se consolida como política pública: Ninguna mujer podrá ser libre si no tiene autonomía económica.
