Cicatrices de Acné: Más Allá de la Piel, una Historia de Autocuidado

Las cicatrices que deja el acné son mucho más que simples marcas en la piel; representan un viaje personal y a menudo complicado. Aquellos que han luchado contra el acné entienden que estas cicatrices van más allá de lo superficial, afectando la confianza en uno mismo y la percepción de la propia belleza. Este artículo es una historia de esfuerzo, superación y autoaceptación.

El Impacto Emocional de las Cicatrices de Acné

El acné, una condición cutánea común que afecta a personas de todas las edades, puede ser una fuente de inseguridad y ansiedad. Las erupciones dolorosas y persistentes pueden dejar cicatrices que perduran mucho después de que las lesiones originales hayan desaparecido. Las cicatrices del acné pueden manifestarse de diferentes maneras: algunas son hundidas o «picadas», otras son manchas oscuras o enrojecidas que contrastan con la piel circundante.

El viaje de enfrentar y sanar las cicatrices del acné es a menudo emocionalmente agotador. Las personas pueden sentirse avergonzadas de su apariencia, pero es importante recordar que las cicatrices son testigos de la resistencia y la determinación de quienes las llevan. Representan las batallas que hemos librado, las lecciones que hemos aprendido y la fortaleza interior que hemos desarrollado.

¿Qué Causa las Cicatrices del Acné?

Las cicatrices del acné son el resultado de la respuesta natural del cuerpo a las lesiones causadas por el acné inflamatorio, como espinillas, puntos negros, pústulas y quistes. Estas cicatrices pueden variar en apariencia y gravedad, y son el producto de la compleja interacción entre factores genéticos, la gravedad del acné, los hábitos de cuidado de la piel y la forma en que cada individuo cura y regenera su piel.

Entrevistamos a la Dra. Karen Carrillo, Médico General y Especialista en Medicina Estética y Antienvejecimiento para obtener desde su experiencia, las recomendaciones sobre el cuidado de la piel y la prevención del acné:

Metamorfosis (M): ¿Qué recomendaciones da para cuidar el cutis, sobre todo en la prevención del acné?

Karen Carrillo (KC): Tener una alimentación adecuada, lavarnos la cara y en la noche, no irnos a dormir maquilladas, cambiar cada dos días la funda de la almohada si ya tenemos acné y acudir al dermatólogo que es especialista de la enfermedad de la piel.

M: En nuestro país, ¿hay alguna tendencia de acuerdo con la edad o sexo que determine el brote del acné? ¿O hay malos hábitos que generen los brotes?

KC: Evitar pellizcar los granitos por que pueden provocar infecciones y cicatrices, y eso lleva más tiempo quitarlas. Entre los malos hábitos está tener una mala alimentación, la ingesta excesiva de lácteos, cereales y complejo B puede detonar acné. Hay ciertos medicamentos como las corticoides vías oral que nos pueden dar un detonante de brote, así como una ingesta excesiva de carbohidratos. Por eso se recomienda acudir con un especialista e ingerir dos litros diarios de agua y una buena rutina de skincare según el tipo de piel y la edad.

M: ¿Cómo afecta tanto el clima como la contaminación a la piel? Sobre todo, en Ciudad de México, donde hay una contaminación constante.

KC: Afecta de sobremanera porque además de la radiación del sol, hay más radiación de las computadoras y los celulares, además la contaminación va haciendo una oxidación en la piel. Por eso es muy importante el uso de antioxidantes como la vitamina C en las mañanas y el protector solar.

M: Se escucha mucho acerca de las rutinas del skincare, de acuerdo a su experiencia, ¿cuáles son los pasos que debemos considerar, sin que sea un gasto excesivo para nuestro bolsillo?

KC: La rutina de skincare básica de día es el aseo de cara con un jabón de acuerdo con tu tipo de piel. Si tienes acné, que sea un jabón cero regulador para ayudar a controlar la producción de grasita. Si es una piel con tendencia a seca, puedes utilizar un sustituto de jabón.

El paso número dos en la mañana es un antioxidante y el tercer paso es un bloqueador solar (hay en fluido, en mousse, o en spray dependiendo del tipo de piel).

En la noche, nuevamente lavarte la cara con el jabón de la mañana y ponerte un sérum en caso de tener un cutis graso o una crema si tu piel tiende a ser seca. Eso sería una rutina básica y le agregaría una rutina de ojos que puedes utilizar de día y de noche sin ningún problema, sería lo básico sin caer en los excesos.

M: Si bien debemos aceptarnos como somos, ¿cómo afecta un cutis maltratado en la autoestima? ¿No entra en la banalidad el «cuidarse» el cutis?

KC: En la actualidad, y yo creo que desde la antigüedad (miles de años atrás) el cutis ha importado en la autoestima de hombres y mujeres y de la sociedad en sí. Si nos acordamos de Cleopatra, era considerada una mujer hermosa y se bañaba en leche de soluciones para mantener un cutis divino y ser admirada. Entonces, desde la percepción de la vanidad y desde la percepción de la autoestima, el cutis sí influye. Es por eso que debemos crear una cultura desde los niños pequeños para hacer una rutina skincare, así cuando entren en la adolescencia, con los cambios hormonales (sobre todo con el cambio de edad) no sentirnos menos. Al final del día, todos tenemos imperfecciones en la piel, porque los seres humanos somos perfectamente imperfectos; sin embargo, evidentemente sí podemos mantener un cutis limpio, saludable e hidratado. Al vernos al espejo nos vamos a sentir bien, lo que nos dará seguridad y eso lo vamos a reflejar.

M: Ahora para pasar a este tema tan interesante y que ayudaría mucho, ¿qué son los fibroblastos y qué recomendaciones da para cuidarse la piel en esta temporada de frío?

KC: Los fibroblastos son las células de la piel encargadas de producir colágeno y elastina. A partir de los 20 a 25 años, nuestra producción de colágeno y elastina disminuye, y los fibroblastos van perdiendo fuerza. La técnica consiste en tomar una biopsia retro auricular, que es detrás del oído (tomar un pedacito de piel junto con unas muestras de sangre del propio paciente) y enviarla al banco de sangre del cordón umbilical en donde se cultivan tus fibroblastos. Al cabo de 8 a 12 semanas, el laboratorio los va a reproducir y nos va a mandar diez millones de células para aplicarlas en cara, cuello, escote, manos, rodillas, cicatrices o donde el paciente lo desee. Esto tiene la finalidad de mantenernos jóvenes, hidratados, manteniendo nuestra expresión, congelando la juventud de manera natural y segura. Fcells es el único laboratorio de México y Latinoamérica que ofrece el cultivo autólogo de fibroblastos y Células Mesenquimales bajo el proceso de alta tecnología y bioseguridad.

Como conclusión, podemos decir que nuestras cicatrices no nos definen; son parte de la historia que nos hace quienes somos, y merecemos celebrar esa historia todos los días. Cuidar nuestra piel no solo es una cuestión estética, sino un acto de amor propio y aceptación. Enfrentar el mundo con confianza, a pesar de nuestras imperfecciones, es una victoria diaria. Recordemos siempre que, como menciona la Dra. Carrillo, “somos perfectamente imperfectos”, y cada día que elegimos brillar con nuestra propia luz.

Deja un comentario