El otoño nos envuelve con su paleta de colores cálidos y un ambiente acogedor que nos invita a dedicarnos tiempo para el cuidado personal y el confort. Durante esta temporada, la vainilla se convierte en una fragancia icónica que nos conecta con sensaciones de calidez y dulzura. Extraída de las vainas de la orquídea vanilla planifolia, esta especia aromática ha sido apreciada durante siglos por su aroma suave y reconfortante.
Con la llegada del otoño, el aire se vuelve más seco, lo que puede llevar a la pérdida de humedad en la piel y, como resultado, a la deshidratación. La sensación de tirantez y la piel seca pueden volverse comunes. Para abordar esto, es fundamental aumentar la hidratación. Beber suficiente agua y usar cremas hidratantes de calidad son aliados esenciales para mantener la piel saludable y radiante.
Utilizar la crema humectante correcta (dermatológicamente probada y libre de crueldad animal), se convierte en una clave para nutrir y suavizar la piel: Te da una hidratación profunda y restaura su luminosidad, justo a tiempo para disfrutar del otoño. Además, si tiene presencia de la fragancia de vainilla añade un toque relajante y reconfortante a la rutina diaria del cuidado de la piel.
Cuídate en esta temporada, y mientras cuidas tu piel, experimenta un deleite olfativo con el aroma de la vainilla, que te envolverá en una sensación de calidez y dulzura, haciendo que el ritual de cuidado sea aún más placentero.
Con información de Jergens
